Jyll Bradley (Folkestone, 1966)
reside en Londres. Los intereses de Bradley se centran en estudiar
la compleja relación que existe entre los hombres y las plantas
como una vía para explorar ideas sobre compatibilidad y lugar. Las
obras de Bradley suelen combinar fotografía (a menudo presentada en
el interior de cajas iluminadas), texto y elementos esculturales.
Son construcciones transversales donde la emoción y la forma se
aúnan, de tal modo que contienen y a la vez exponen el
espíritu colectivo e individual del ser humano.
El viaje a las Galápagos en Noviembre del año 2008 conmovió profundamente a Bradley. La transparencia de las islas la cautivó. 'Las Galápagos tienen su peculiar manera de dejar los objetivos al desnudo....no ofrecen sombra, ni literal ni metafórica'. En Santa Cruz, la artista trabajó en estrecha colaboración con el Departamento de Botánica del Centro de Investigación Charles Darwin. Hizo un seguimiento del trabajo que realizan en su Programa para Jardines nativos, cuyo objetivo es alentar la plantación de especies nativas -por ejemplo, la Scalesia y la Opuntia - en vez de las espectaculares y grandes plantas importadas como la Bougainvillea spectabilis y la golden trumpet. Acompañó a un equipo - que proporcionaba plantas nativas y también ayudaba a sembrarlas - en su visita a escuelas, jardines municipales y casas privadas. Bradely quedó fascinada por la paradoja que suponía movilizar a los horticultores con el fin de salvar la naturaleza, y analizó los estrechos lazos que existen entre la jardinería y la naturaleza. Para plasmar su trabajo, Bradley utilizó una cámara con ventana de amplia visión de 5 /4, un equipo que frena la acción de mirar de modo intrínseco. Los retratos resultantes, imágenes de jardines y de personas cultivando jardines, muestran cómo éstos últimos reintegran las plantas al paisaje con humildad, plántandolas manualmente. Son retratos que también transmiten las sutiles relaciones humanas que se establecen cuando la jardinería es un esfuerzo compartido en vez de una actividad a menudo contemplada como una forma de expresión creativa solitaria.