Jeremy Deller (Londres, 1966) vive
en Londres, y ha desarrollado un ejercicio artístico único en tanto
que instigador, conservador, y productor. Deller da prioridad a
comunidades culturales que habitualmente son ignoradas en el
consumo cultural generalizado. Algunos de sus proyectos más
conocidos son Acid Brass (1997), donde hace una fusión
entre géneros musicales y tradiciones culturales de una orquesta de
metal y de la música tecno. Deller ha realizado trabajos
relacionados con animales. De entre ellos resulta notable Bat
House Project (2006), un concurso de arquitectura convocado
para diseñar un hogar de murciélagos en Londres.
Mientras estuvo en las Galápagos, a
finales del año 2010, se concentró en estudiar las convenciones
culturales importadas a las islas por sus habitantes. Optó por no
involucrarse específicamente con la comunidad científica,
prefiriendo en cambio dedicar su tiempo a estar con los habitantes
de Puerto Ayora y observar de forma respetuosa la manera en que
organizaban sus vidas. Le llamó particularmente la atención la gran
profusión de iglesias y de confesiones religiosas. Y percibió su
adhesión al creacionismo, hecho curioso en un lugar tan
estrechamente asociado a Darwin.
Deller realizó un reportaje sobre
las peleas de gallos. Estas peleas tienen lugar semanalmente en un
bloque de concreto perdido entre matorrales, cercano a la central
eléctrica de la isla de Santa Cruz. El
evento es, básicamente, un encuentro social muy popular. Asisten
familias enteras, el dinero pasa de una mano a otra, hay ruidosas
escenas protagonizadas por la gente y también por los gallos de
pelea. El artista explica largamente en los rituales de la pelea,
incluyendo la colocación de los espolones en las aves. Aunque nunca
se establezca de forma abierta, la tensión subyace en todo el
reportaje. Deller utilizó la palabra 'blasfemia' para definir lo
que para él significó ser testigo de una pelea de gallos, en un
lugar donde los visitantes están más habituados a asistir a los
rituales de apareamiento de los piqueros de patas azules.
En mayo de 2011, un año después de que Jeremy Deller visitara las Islas Galápagos, las peleas de gallos fueron declaradas
ilegales tras un referendum que tuvo lugar en
Ecuador.